Rescindir un contrato de alquiler: pasos legales a seguir

Romper un contrato de alquiler no es tan sencillo como algunos piensan. A menudo, los propietarios desean recuperar su vivienda antes de tiempo o alquilarla a un familiar o nuevo inquilino. Sin embargo, la ley establece condiciones estrictas para hacerlo de manera válida. En Qualia Habitat te contamos los pasos legales que debes seguir si quieres rescindir un contrato de arrendamiento correctamente.

Según el artículo 9.1 de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), la duración del contrato se pacta libremente, pero suele fijarse por un año con prórrogas automáticas de hasta cinco o siete años. Esto implica que, mientras el inquilino cumpla con sus obligaciones, el arrendador no puede finalizar el contrato por motivos arbitrarios.

Para resolverlo antes de tiempo, es necesario que exista una causa legal. La más habitual es la necesidad de ocupar la vivienda como residencia habitual del propietario o de sus familiares directos. Para ello, deben cumplirse tres requisitos: que haya pasado al menos un año desde la firma, notificar con dos meses de antelación y justificar debidamente la necesidad de uso.

Si el propietario recupera la vivienda y no la ocupa en un plazo máximo de tres meses, el inquilino podrá volver o exigir una indemnización equivalente a las mensualidades restantes hasta completar los cinco años.

Otra causa válida para resolver el contrato es el incumplimiento del inquilino: impago de renta, subarriendo no autorizado, daños al inmueble o uso inadecuado de la vivienda. En estos casos, el arrendador puede iniciar un procedimiento de desahucio con respaldo legal.

Por el contrario, rescindir el contrato solo para alquilar a otra persona no está permitido. La ley busca proteger la estabilidad del arrendatario y evitar abusos. Por eso, antes de actuar, conviene seguir los pasos legales y consultar con un profesional para evitar conflictos o sanciones.