Cuando compras una vivienda, uno de los pasos clave es formalizar la operación mediante la escritura de compraventa. Este documento, firmado ante notario, certifica el cambio de titularidad del inmueble y garantiza que la transacción se realiza conforme a la ley.
¿Qué es la escritura de compraventa?
Es un documento legal que deja constancia de que un inmueble ha sido vendido y adquirido bajo determinadas condiciones. Su firma ante notario permite inscribir la propiedad en el Registro de la Propiedad y otorga seguridad jurídica tanto al comprador como al vendedor.
¿Quiénes intervienen?
Participan el comprador, el vendedor y el notario. Una vez firmada, entra en juego el registrador de la propiedad, encargado de inscribir oficialmente el inmueble a nombre del nuevo propietario.
¿Es obligatoria su firma?
No es obligatorio firmarla ante notario, pero sí muy recomendable. Sin ella, el nuevo propietario no puede registrar la vivienda ni acceder a ciertos derechos, como solicitar una hipoteca.
¿Por qué se firma ante notario?
El notario garantiza que el contrato cumple con la legalidad vigente, comprueba la identidad de las partes y verifica que el inmueble está libre de cargas. Además, explica cada cláusula para que no haya dudas al momento de firmar.
¿Cómo se obtiene la escritura?
Una vez que ambas partes están de acuerdo, se concierta una cita con el notario. Este solicitará los documentos necesarios (DNI, datos del inmueble, certificados, etc.). Tras la lectura del documento y su aprobación, se firma, se efectúa el pago y se entregan las llaves.
¿Y el Registro?
Aunque no es obligatorio, inscribir la compraventa en el Registro de la Propiedad es altamente recomendable. Aporta seguridad jurídica y protege al comprador frente a terceros. Normalmente se gestiona en los días posteriores a la firma notarial. Una vez presentada la escritura, el registrador tiene un plazo máximo de 15 días hábiles para calificarla e inscribirla formalmente.
¿Cuánto cuesta?
En Cataluña, los gastos totales de una compraventa superan el 10% del valor de la vivienda. En la mayoría de los casos, solo el ITP ya supone el 10% del precio del inmueble. Además, sería necesario añadir gastos notariales, registrales e impuestos como el IVA y el IAJD, según se trate de obra nueva o segunda mano, y si hay hipoteca, tasación y gestoría. En Qualia Habitat te asesoramos en cada etapa para que comprar tu vivienda sea un proceso claro, seguro y sin contratiempos.

